La actualización incorpora alrededor de 25 cambios con respecto a la versión 2015 que requieren un análisis cuidadoso y detallado de la norma.
Las organizaciones a nivel global ya cuentan con la actualización de la norma ISO 9001:2026, la principal norma de gestión de la calidad. El documento entró en vigor este 16 de septiembre de 2026 y coexistirá con la ISO 9001:2015 durante tres (3) años, según indicó la Cooperación Internacional de Acreditación Incorporada (Global ACI, por sus siglas en inglés).
Se trata de la sexta versión desde su aparición, por primera vez, en 1987. Desde entonces, ha incorporado ajustes para responder a las transformaciones, exigencias y cambios del entorno económico y social.
En esta ocasión, de acuerdo con la Organización Internacional de Normalización (ISO), el documento se moderniza con “actualizaciones específicas para mejorar su usabilidad y mantener su relevancia en un entorno digital en constante evolución”.
Según el organismo, “la nueva edición representa una oportunidad para revisar y perfeccionar su sistema de gestión de la calidad, asegurándose de que se ajuste a los requisitos actualizados y a las expectativas de las partes interesadas”.
La actualización incorpora alrededor de 25 cambios con respecto a la versión 2015 que requieren una lectura cuidadosa y detallada de la norma.
A continuación se destacan algunos de los principales cambios analizados por Alberto Guevara, presidente del Comité Colombiano de normalización en asuntos de Gobernanza y delegado por Colombia ante la Organización Internacional para la Normalización (ISO) en el Comité Técnico TC309, durante un webinar desarrollado por el Consejo Colombiano de Seguridad.
1. Abordaje del cambio climático
La versión 2026 incluye una cláusula que exige que la organización determine si el cambio climático es un asunto relevante para su sistema de gestión de la calidad, mediante un análisis de cuestiones críticas como los impactos del incremento de la temperatura media de operación, las afectaciones a procesos productivos sensibles a dicho aumento, disponibilidad y acceso a materias primas y factores de adaptación y resiliencia. De esta forma, la Enmienda AMD1:2024: ‘Cambios relacionados con la acción por el clima’ de la ISO 9001:2015 queda formalmente reemplazada.
2. Estructura armonizada
En la ISO 9001:2026 se incorporó el capítulo 3 de «definiciones» y se mejora el anexo A como apoyo de interpretación de los requisitos del modelo.
3. Eliminación de los requisitos de «conservar» y «mantener» la información documentada
Entre los cambios destacados de la norma, se eliminan los términos «conservar» y «mantener» información documentada. En su lugar, el nuevo estándar exige «tener disponible» dicha información, trasladando el enfoque desde el soporte escrito tradicional hacia la disponibilidad de la información para usarla en tiempo real y transformarla en datos estructurados.
4. Determinar qué requisitos de las partes interesadas serán abordados mediante el Sistema de Gestión de la Calidad
Además de identificar a las partes interesadas y los requisitos que estas demandan a la organización, la ISO 9001:2026 exige determinar cuáles de estos se abordarán mediante el sistema de gestión de la calidad. La norma también incorpora expresamente la consideración de que esos grupos de interés pueden tener requisitos relacionados con el cambio climático.
5. Alcance del Sistema de Gestión de la Calidad
A diferencia de la versión 2015 —que se limitaba a considerar de manera general los productos y servicios para definir el alcance—, la versión 2026 exige especificar cuáles son esos productos y servicios que quedan cubiertos por el sistema.
6. Mayor énfasis en la cultura de la calidad y el comportamiento ético
El comportamiento ético en esta nueva versión “debe interpretarse en relación con la calidad, la conformidad de los productos y servicios, el cumplimiento de los requisitos, la confianza en la información del SGC y la capacidad de este para alcanzar sus resultados previstos”, según explica Guevara.
Según el experto, esto no hace referencia a contar con una política o un código de ética corporativo frente a prácticas ilegales como la corrupción, el soborno, el financiación del terrorismo o el lavado de activos, etc., sino a una conducta organizacional transparente, ética y responsable en la producción y comercialización de productos y servicios de modo que se garantice la protección de la salud, el cumplimiento legal, así como la seguridad y el bienestar de los clientes y consumidores. Esto demanda, además, que desde la alta dirección se promueva una cultura de la calidad.
7. Mayor análisis de riesgos
La ISO 9001:2026 expresa que la organización debe determinar, analizar y evaluar los riesgos que puedan tener un efecto no deseado sobre su capacidad para proporcionar productos y servicios conformes de manera continua y consistente, y aumentar, a su vez, la satisfacción del cliente.
Ahora bien, de acuerdo con Guevara, “la novedad sustantiva no consiste simplemente en «abordar riesgos», que ya existía en 2015, sino en exigir expresamente su análisis y evaluación”.
8. Determinar, analizar y evaluar separadamente las oportunidades
La organización debe determinar, analizar y evaluar las oportunidades, definidas en la versión 2026 como “aquellas circunstancias que permiten lograr efectos beneficiosos en el desempeño del sistema de gestión de la calidad”.
Una vez se identifica una oportunidad, la organización debe planificar las acciones específicas para abordarla, determinar cómo aprovecharla a su favor, establecer un plan de acción en los procesos del SGC y evaluar la eficacia de esas acciones.
“Las acciones tomadas para abordar las oportunidades deben ser apropiadas para el contexto de la organización y apoyar el logro de los resultados deseados”, indica Guevara.
9. Infraestructura
En el ámbito de las nuevas modalidades de trabajo, la nueva norma señala que las organizaciones deben adaptar sus recursos tanto para entornos presenciales y remotos como para esquemas híbridos.
Periodo de transición, claves para tener en cuenta
Con respecto a la implementación, Global ACI otorgó un plazo total de 3 años para que las organizaciones adapten sus Sistemas de Gestión de la Calidad a la nueva versión. Durante este periodo de transición, equivalente a los primeros los primeros 18 meses del periodo, se podrán obtener certificaciones con la norma 2015, gracias por el convenio suscrito con Global ACI.
Así, a partir del 31 de marzo de 2028, no se podrán emitir nuevas certificaciones bajo la versión 2015, por lo que los Organismos de Evaluación de la Conformidad deberán planificar sus auditorías únicamente conforme a la ISO 9001:2026.



