La ventilación como una herramienta en la prevención del contagio de la COVID-19
Por: Yezid Fernando Niño Barrero / Gerente técnico Consejo Colombiano de Seguridad / Bogotá, Colombia / Marzo de 2021 Desde el inicio de la pandemia de la COVID-19, los responsables de seguridad y salud en el trabajo de las empresas han tenido el gran reto de ir aprendiendo poco a poco sobre las medidas preventivas que se pueden adoptar para evitar el contagio de sus trabajadores. En febrero de 2020, el escaso conocimiento sobre los mecanismos de contagio nos llevó a tomar medidas que en algunos casos resultaban extremas; en otros casos, algunas medidas se consideraron por sí mismas peligrosas. El caso de las cabinas de desinfección fue uno de esos ejemplos donde, buscando un beneficio de prevención el contagio, se puso en riesgo la salud de las personas. En su momento el Consejo Colombiano de Seguridad (CCS), el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA), el Ministerio de Salud y Protección Social y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) lanzaron distintas advertencias sobre el riesgo que traían este tipo de dispositivos (CCS, 2020; INVIMA, 2020; MinSalud, 2020; OPS, 2020). Recientemente, otras medidas se han señalado como innecesarias debido a que no previenen el contagio, tales como la desinfección de zapatos y el uso de tapetes impregnados con desinfectantes; estas medidas, si bien no se espera que generen una afectación directa en las personas o les cause algún riesgo, sí ocasionan un aumento en el uso de sustancias químicas y exposición de los trabajadores encargados de la limpieza en las instalaciones. Para la definición de medidas de prevención del contagio es importante entender cómo se produce dicho contagio; frente a esto, la Organización Mundial de la Salud (2020b) ha señalado que la COVID-19 “se propaga entre las personas, principalmente, cuando una persona infectada está en contacto cercano con otra persona, el virus se puede propagar a través de pequeñas partículas líquidas expulsadas por una persona infectada a través de la boca o la nariz al toser, estornudar, hablar, cantar o resoplar”. Por otro lado, algunos estudios empezaron a mostrar la posibilidad de la transmisión por vía de aerosoles o vía aérea (Erath et al., 2020), lo que empezó a generar alertas desde diferentes sectores académicos para que se tomaran medidas de protección frente a esta vía de exposición al virus. Actualmente, en las recomendaciones sobre el uso de tapabocas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) del 1 de diciembre de 2020, se señala que “la transmisión por aerosoles puede producirse en entornos y circunstancias particulares, sobre todo en lugares cerrados, abarrotados de gente y mal ventilados, en los que personas infectadas pasan mucho tiempo con otras. Algunos estudios sugieren que estas circunstancias se darían en restaurantes, ensayos de coros, clases de gimnasia, clubes nocturnos, oficinas y lugares de culto” (Organización Mundial de la Salud, 2020). Frente a este aspecto es importante entender que las personas emiten pequeñas gotas, puede haber entre 40.000 y más de dos millones de gotas liberadas por un estornudo, en comparación con menos de 100.000 por tos y 3.000 por hablar en voz alta (Qian & Zheng, 2018), y las gotas mas pequeñas de menos de 5 micras pueden permanecer en el aire, incluso durante horas (Erath et al., 2020). En caso de no tener una buena ventilación en el lugar, estas gotas se pueden concentrar en la habitación, oficina o espacio cerrado, aumentando el riesgo de los ocupantes a contraer la enfermedad, de allí la importancia en el uso de protección respiratoria, el distanciamiento y la adecuada ventilación. Figura 1: Columnas térmicas producidas por una persona en un entorno inactivo. Tomado de Bhagat et al., (2020). Para entender la propagación de estas gotas en el aire, Bhagat et al. (2020) desarrollaron un estudio bajo dos condiciones, con y sin tapabocas. De acuerdo con las imágenes de la Figura 1, en los paneles (a – c) no se usa tapabocas, mientras que en los paneles (d – f) se usa un tapabocas desechable de tres capas no quirúrgica. El sujeto en la imágenes a y d está sentado tranquilamente respirando por la nariz, en las imágenes b y e es cuando habla a un volumen de conversación y en las imágenes c y f, el sujeto se encuentra riendo (Bhagat et al., 2020). Esto nos muestra que el uso de protección respiratoria es útil para evitar la propagación de las microgotas; a través de esta medida, la persona infectada reduce el rango de expansión de las microgotas en el espacio donde se encuentra. Ventilación en lugares de trabajo Actualmente, en un escenario de reactivación económica, se han permitido cada vez más lugares de trabajo habilitados, lo que genera más espacios de interacción entre las personas; en algunos de estos espacios se debe mantener el tapabocas en forma permanente y en otros, como los restaurantes, se presentan momentos en los cuales las personas deben retirarse su Elemento de Protección Personal (EPP), generando situaciones de alta propagación de gotas y aerosoles sobre todo el espacio. Frente a los diferentes escenarios de interacción de personas, es fundamental entender que la estimación del riesgo de infección por transmisión a través del aire tiene una relación directa con la ventilación, la cual cuenta con tres elementos clave: la tasa de ventilación, la dirección del flujo y el patrón del flujo de aire, como se muestra en la Figura 2 (Qian & Zheng, 2018). Figura 2: Tres elementos clave de la ventilación que afectan la transmisión por el aire. Tomado de Qian & Zheng, (2018). Frente a estos tres elementos, Qian & Zheng (2018) señalan que una tasa de ventilación más alta puede diluir el aire contaminado dentro del espacio más rápidamente y disminuir el riesgo de infección cruzada; la dirección de flujo controlada tiene como objetivo prevenir infecciones cruzadas entre diferentes salas o cubículos, lo que indica que es un método eficaz para evitar la transmisión aérea de largo alcance entre habitaciones. Finalmente, mantener la dirección del flujo de aire de los cubículos limpios a
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